miércoles, 27 de enero de 2010

Absolutismo en la posmodernidad? Boxeo y filosofía

El llamado es a reconocer que tras el discurso de la modernidad no se encuentra una única epistemología o teoría del poder. El discurso liberal y el científico aparecen dentro del discurso histórico de la modernidad como epistemologias (o teorías del poder) complementarias o unificadas, sin embargo ambos son epistemologias diferentes que también entran en conflicto mutuamente. Su cercanía pues, no se puede explicar por completo sin acudir a motivos puramente históricos. Dicha ficción discursiva a menudo oscurece la relación de la ciencia con otras teorías del poder diferentes al liberalismo. Recordemos que mientras el liberalismo deriva su legitimidad del individuo, la ciencia deriva su legitimidad de principios empíricos y lógicos. Así, el derecho liberal al libre pensamiento puede ir en conflicto con el principio de objetividad científica que conlleva a un discurso único. La articulación exitosa de ambas epistemologias consiste en negociar los dominios de validez de ambos discursos. Es curioso que la crítica posmoderna no suele ver la tensión existente entre los citados componentes de la modernidad. También es curioso que la posmodernidad siendo una crítica a la modernidad, y con contadas excepciones, se haya enfocado en un número reducido y discreto de sujetos alternos al sujeto liberal. En primer instancia se encuentra la comunidad-minoría. En segundo puesto en la lista de favoritos del discurso posmoderno se encuentra la democracia, es decir la mayoría como sujeto epistempológico. Y este podio de preferidos no estaría completo sin otro sujeto epistemológico, la naturaleza, entendida como el sol alrededor del cual gravita el hombre. Lo que es peor, a menudo el "posmodernista" comete el mismo error que la primera modernidad, canonizar su sujeto de preferencia, asumiéndolo integral y soberano, cayendo así en el absolutismo, el cual sin importar en que sujeto se posa, desata la violencia. Existen sin embargo contadas excepciones de críticas a la modernidad que logran salirse de estas categorías. Entre ellos podríamos citar la literatura erótica y ciberpunk en la que el sujeto-individuo se diluye en extensiones mecánicas u orificios orgánicos. Incluso obras como "El antiedipo" de Deleuze y Guattari, a pesar de devenir en una crítica Freudiana, logra vislumbrar en sus primeros capítulos la riqueza de sujetos y sus metamorfosis. Es preciso pues, establecer protocolos de negociación entre dominios epistemológicos, entre sujetos o teorías del poder. Es así, como podemos escapar a la violencia desproporcionada del absolutismo.

"Fly Weight Boxing Champion Pancho Villa Photograph" taken from AllPosters.com

[1] La interdependencia entre dominios epistemológicos bien podría estar emparentado con el strata en Deleuze:


"The system of the strata thus has nothing to do with signifier or signified, base and superstructure, mind and matter. All of these are ways of reducing the strata to a single stratum, or of closing the system in on itself" Thousand Plateaus p  71-72
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