lunes, 8 de septiembre de 2008

Cooperativism from Multi-Agent Systems

How does cooperation builds? What does Multi-Agent Systems (MAS) has to say to this respect? There are certainly cooperative equilibrium states for some MAS or Game scenarios with Markovian behaviour. From a sociosemiotical point of view this could be interpreted as the possibility of Analytical Approaches -modernist approaches- to coopertivism. But under certain conditions, cooperation in MAS only develops out of Non-Markovian resources; this implies that Historical Approaches -traditionalist approaches- are necessary for building cooperative behaviour. MAS approaches to cooperativism has been used mostly as a defence for neoliberal Market Economy and Politics, which is understood as a 'highly' Markovian behaviour. Non-Markovian approaches to cooperativism in this scenario has one thing to say: market is not strictly Markovian given the use of multiple history based behaviour. To neoliberal economicists this means: not everything is 'market', and to anti-neoliberal says: 'market' can also appropiate 'historical' data.

miércoles, 20 de agosto de 2008

¿Por qué demoró tanto?

Rodolfo Llinas, El cerebro y el mito del yo, traducido por Eugenia Guzmán, Grupo Editorial Norma.

«Por qué un periodo tan exorbitantemente largo para pasar de formas unicelulares a formas celulares? Examinemos lo que le implica a la naturaleza hacer un "animal"; es decir, una sociedad altamente organizada de células, o para el caso, cualquier sociedad exitosa. Debe existir un acuerdo en cuanto a los elementos comunes y a la comunicación entre los participantes, así como un conjunto de reglas globales a las cuales al menos la mayoría de ellos se adhiera. La clave del misterio es la siguiente: la tarea de otorgar a las células individuales la capacidad de intercambiar entre si información biológicamente significativa resulto, evolutivamente, !más complicado que fabricar la primera vida unicelular! 


Sin ser buenos jueces al respecto, nos parece que dos billones de años es mucho, mucho tiempo, para que la evolución inventara la comunicación entre células y solo podemos aventurar algunas especulaciones al respecto. Probablemente, sin algunas especializaciones que vendrían posteriormente, la agregación celular simplemente no ofrecía ninguna ventaja para la supervivencia: un tanto egoísta, pero quizás profundamente cierto. Sin embargo, cuando ocurrió la transición de la vida unicelular a la sociedad multicelular, emergió un nuevo abordaje hacia la vida que nos acompaña desde entonces. Este enfoque enfatiza el compromiso total hacia la sobrevivencia de la sociedad celular (el "grupo") como el sí mismo en contraste con el compromiso total de la célula hacia la sobrevivencia individual ( el "individuo" como el sí mismo). Como ejemplo de lo que hablamos, recordemos que cuando los seres multicelulares evolucionaron, se creo por primera vez la verdadera "muerte colectiva" programada. Recordemos que aunque los organismos unicelulares pueden ser destruidos, también se puede suponer que normalmente tales células no mueren sino simplemente se dividen. Podría decirse que cualquier ameba de hoy en día en realidad nunca ha muerto, sino que, durante milenios, se ha dividido en dos muchas veces -una entidad inmortal hasta que alguien pise la última (o la primera). En cambio, la muerte de ciertos grupos de células de una entidad multicelular puede llevar a la muerte de todas las demás células, independientemente de que tan saludables se encontraran en un comienzo (como cuando una persona muere por un disparo en el corazón o en el cerebro). Lo anterior representa la pérdida de un principio muy importante: la capacidad (y el propósito) de la célula individual de mantener y proteger su propia vida. La esencia de nuestra naturaleza como seres multicelulares es ese compromiso de las sociedades celulares que emerge cuando la célula individual reemplaza sus principios de supervivencia propios por los de la sociedad en que vive. En un organismo multicelular las células individuales no pueden romper sus lazos con el grupo y "alejarse del problema" cuando la cosa se pone color de hormiga; esta capacidad se canjeo por la vida social.


Las células de las sociedades multicelulares cambian ciertas libertades por otras: la libertad de interactuar aisladamente y de afrontar los peligros de la vida solitaria se reemplaza por la de "sindicalizarse" y de gestionar en grupo, y al hacerlo, de perder o ganar como grupo. Un segundo requisito para la evolución animal fue el desarrollo del suministro de combustibles de alta energía a células ávidas de ello, atrapadas y empaquetadas en arreglos inmóviles. Para ello es necesario el metabolismo oxidativo y un sistema digestivo que, mediante un sistema circulatorio, aporte nutrientes de alta energía a grupos celulares densamente empaquetados. Las células individuales, carentes de exoesqueleto (al contrario de las plantas), no sobreviven fuera de un medio acuoso con determinados nutrientes y los eucariotas no sobreviven mucho tiempo sin oxigeno. Los animales solucionaron este problema atrapando este vital fluido y llevando con ellos su propio océano interno (sangre y fluido extracelular). La tercera razón por la cual la evolución probablemente tardo tanto en desarrollar animales es la complejidad celular. Piénsese en lo que en realidad implica hacer que una célula se comunique con otra. En un principio, las células de linajes genéticos diferentes desarrollaron un lenguaje biomolecular que dio lugar a una comunalidad de reglas, a un dominio biopolítico de la vida en general. En esencia, las células tuvieron que adquirir la capacidad de recibir, interpretar y enviarse señales claras por ensayo y error. Probablemente, al comienzo lo hicieron como células hijas de una mutua división celular, unidas por "puentes" citoplasmáticos que les impedian separarse completamente, o mediante algún "pegamento" mucopolisacarido en su superficie (como el de la colonia celular primitiva volvox; ver la referencia en Kirk 1998). Mas tarde se unieron en grupos celulares heterogeneos, como parientes distantes pero genéticamente relacionados, después en colonias y finalmente en grupos homogéneos con el mismo código genético, pero en el que cada célula expresa solo una parte de dicho código, lo que permite la especialización celular ya mencionada. Entonces surge la pregunta ¿que se gana evolutivamente con esta nueva filosofía de orden? La respuesta es obvia; los grupos celulares tienen propiedades emergentes ausentes en las células aisladas. Entre tales propiedades se cuenta la capacidad de las células individuales de diferenciarse del grupo, es decir, la especialización para tareas especificas (a expensas de su propia autonomía), en un grado imposible para formas de vida unicelulares en donde todos los requisitos para la sobrevivencia deben hallarse presentes en cada elemento individual.»


Kirk, D. L. (1998). Volvlox: Molecular-Genetic Origins of Multicellularity and Cellular Differentiation. (Development and cell biology series). Cambridge: Cambridge University Press.

sábado, 2 de agosto de 2008

Las ideas políticas y su devenir histórico


Si bien Marx realiza el primer paso histórico hacia una teoría materialista de las ideas, la crítica materialista aún tiene mucho por recorrer. Es preciso afianzar y ahondar en la tesis crítica de que la cohesión de un discurso político depende de las circunstancias económicas y políticas de sus usuarios. Esta afirmación revela su complejidad cuando tratamos de interpretar la noción de usuario desde las múltiples perspectivas del sujeto crítico [1]. Al referirnos a usuario, se recurre a calificaciones como clase, partido, grupo, gremio, persona(s), etc. El historiador interesado en estudiar la evolución de las ideas políticas desde el materialismo histórico debe ser cuidadoso a la hora de identificar estas categorias sociales con determinadas ideas políticas. De la misma forma en que las personas en su transcurrir toman un rumbo diferente al de su primera clase social, así mismo las ideas políticas toman rumbos diferentes al de sus usurios circunstanciales. Al interpretar las ideas políticas como herramientas sociales, no solo estamos asumiendo una posición materialista al relativizar el usuario en el espacio social, pero igualmente trascendentalista de la historia en la medida en que nos permite una crítica de las ideas que relativiza al usuario en el tiempo social. Es a una teoría de la crítica que relativiza tanto el espacio como el tiempo social a lo que llamo una Teoría neoObjetiva. Desde esta Teoría neoObjetiva, la relación con las ideas políticas toma una óptica compatible con el fonocentrismo. La Teoría neoObjetiva bien podría ser considerada como una evolución natural de las teorias críticas. Esta no representa ninguna ruptura, pero si una forma de radicalización al relativizar no solo el espacio social sino también el tiempo social, siendo más pescisos, relativiza el espacio-tiempo social lo cual es una noción más compleja que el espacio y el tiempo social por separados. Para finalizar, he de realizar un último movimiento crítico al notar que la relación entre usuario y herramienta esta determinada por criterios puramente dinámicos y no de substrato físico, lo que implica la posibilidad de que una idea política pueda interpretarse como usuario y no como herramienta bajo una óptica histórica.

[1] Espacio-tiempo social.

Painting from Giacomo Balla.

sábado, 17 de mayo de 2008

La configuración política del sujeto liberal


Si entendemos al político liberal como una persona desconectada de la conciencia de producción; sin interéses políticos propios, producto de una existencia social que no conoce los rigores del proletariado ni las exigencias de la clase oligarca por mantener el poder, es decir, una clase media. Entonces el pensamiento político liberal aparece como una abstracción de las fuentes ideológicas originales: el proletariado y la oligarquía. Más aún, entenderemos la emergencia de la política liberal como producto del uso del discurso objetivista-abstracto por parte de las dos clases políticas legítimas. El éxito del discurso del liberalismo de derecha será leído como un éxito labrado por la oligarquía; lo mismo se podrá concluir de los triunfos políticos del liberalismo de izquierda. En general pues, la inexistencia social del liberal burgues lo condena a ser un recurso retórico en la verdadera disputa política. Pero la clase liberal no necesariamente es una clase autónomamente apolítica; esto quizás se evidencia en los movimientos "pro-gramáticos" donde "el fín es el medio". Si deseamos hacer un análisis ideológico en el sentido Histórico Materialista, de esta aparente autonomía política liberal, debemos preguntarnos ¿como se articulan utilitariamente las condiciones de producción de la "clase media" con su discurso político? ¿es el discurso político liberal un discurso pragmático de centro ó un discurso 'gramatical'? ¿bajo que condiciones se configuran y perpetúan estas dos posturas, en el espacio civil, político e institucional? Por otro lado es preciso preguntarnos, ¿se puede tener una posición política sin poseer una conciencia instrumental? quizás no, pero es posible que la clase media-liberal no este muy lejos de una conciencia instrumental; sus prácticas políticas, a menudo pueden entenderse como un estratégico uso del poder de la clase oligarca y del proletariado. Estos son movimientos autónomamente políticos si sus propuestas -pragmáticas ó gramaticales- son eventualmente irreducibles a una dialógica entre las otras clases. En otras palabras, el liberal será un agente autónomamente político en el momento que la totalidad de su posición política sea irreconciliable con las demás clases políticas [1]. De la clase liberal parece desprenderse dos individuos; aquellos que se entregan a la política del lenguaje, en toda la amplitud que este término puede tener [2], y aquellos que se vuelven un tercer actor político, determinado por la especificidad de sus condiciones de producción metadiscursivas. Estos últimos buscan con sus "reformas estructurales" capitalizar (en el sentido amplio de Bourdieu) sus ventajas competitivas.

[1] Política como adverbio ha de preceder su uso como adjetivo. El sujeto es político en la medida que es actor en un momento político. En este orden de pensamiento el sustantivo esta sujeto a la institucionalidad de una práctica de producción, a su configuración industrial.

[2] La política del lenguaje se subdivide en dos grupos: aquellos que conciben el lenguaje de forma utilitarista, concibiendo su rol como auxiliar en el devenir político y aquellos que lo conciben de forma analítica, que pretenden la autosuficiencia del lenguaje como espacio político, en otras palabras pretenden la abstracción de lo político, lo que George Steiner denomina Logócratas.

Postdata: visto desde la historia de la revolución francesa es dificil pensar en que el sujeto liberal no sea un sujeto político autónomo; no solo contribuyó a la caída del régimen monárquico pero mantuvo un claro antagonismo con el socialismo radical.

Illustration by H.R. Giger

sábado, 3 de mayo de 2008

Politics, Language and Molecular Biology. Part II


La biología evolutiva nos indica que, al madurar, algunas funciones del sistema nervioso migran de un sitio a otro dentro del cerebro. Rodolfo Riascos Llinas, El cerebro y el mito del yo. Capítulo: Las cualias desde el punto de vista funcional.


Structuralist approaches to Language and Culture [1, 2] are reinforced by the success of “gene centered” approaches to molecular evolutionary biology [3]. In this behalf, the Utilitarian program has to account for the corresponding counterparts to these Analytic approaches. Utilitarian approaches to Language and Culture are well known on the field of social philosophy [4]. On the other side, few is known about the utilitarian approaches to molecular evolutionary biology, at least in the social philosophy community. Here I remit to the literature of utilitarian biology as developed by the so called Biosemiotic program. It is important to realize that utilitarian literature is not as “clear” as analytic literature; ambiguity is a (con)natural sensation when reading utilitarianism; to express in a clear way utilitarian reasoning is a difficult task and gives rise to many misconceptions. I would like to refer to three authors for an introduction to utilitarian biology: for its global vision of Biosemiotics, Kalevi Kull; for fundamental insights into utilitarianism in molecular biology, the work of Lynn Margulis and Eva Jablonka, the latter having a conscious utilitarian approach. In particular I want to remit to two texts: Copy vr. translate, meme vs. sign: development of biological textuality, by Kalevi Kull, and Evolution in Four Dimensions, by Eva Jablonka.
[1] Noam Chomsky’s Generative Grammars.
[2] Richard Dawkin’s Memetic approach to culture.
[4] Here I use the word Utilitarian to refer to a collection of approaches such as: Piercean Pragamtism, Russian Formalist Semiotics, Mill's Utilitarianism, Voloshinov's Linguistic Materialism, Poststructuralism, Cognitive Functionalism, etc. These, often divergent approaches appear unified as an Analytical Criticism.
Front cover from the book Evolution in Four Dimensions by Eva Jablonka

viernes, 2 de mayo de 2008

The Natural History of Cognition


Epigenetic offers a referential system for the study of the emergence of structured subjectivity in social cognition [1]. It is framed, in a first instance, under a functional developmental phenomenology. This internal structuring is the result of natural selection, which is consistent with causal phenomenology. To address the general context in which epigenetic evolution emerges is important, as it helps to limit the domain of validity of its analogy based interpolations. To have a complete “Natural History” vision of evolutive sociocognition we have to address, besides subjectivity, the question of objectivity emergence. This question should be answer in analogy to the evolution of physiologic features. In order to contrast objectivity and subjectivity emergence; we can bring the example of the formation of male and female features. An appealing explanatory hypothesis congruent with natural selection is based on a simbiogenetic approach. It suggests that male and female inner specie individuals share common features because facing certain common environmental challenges independently increases the fitness of the specie. The same criteria may explain the emergence of different but complementary features [2]. We could also try to use antagonistic, parasitic or purely historical approaches, all congruent with natural selection, and using pragmatic criteria to account for the validity of each version [3]. It should be noted that the Natural History approach is formulated in an analytic fashion, although when applied to itself is accounted as an interpretative theory. That’s the reason why it should be call a metainterpretative approach, taking care to write the “meta” in lower cases as to account for a relative “meta”. An important task revealing the power of the “Natural History” apprach is to translate the classic language in which analytic philosophy and pragmatic philosophy has been stated. Analytic philosophy is full of mechanisms for objectification, how can we translate these mechanisms into this new phenomenology? Are they related to antagonistic, symbiotic or parasitic relations? In the case of emergence of subjective cognition, epigenetic gives a more direct answer based on gene regulation as a mechanism for genesis of specialized functioning cells.

[1] Just as in higher organisms the main mechanism for phenotypic differentiation is Gene Regulation, this may also be happening in fields such as History and Literature, evidenced in the growing role of Criticism which acts as a sort of Regulatory mechanism acting over the accumulated texts/facts.

[2] The correlations between the environmental challenges to face independently or complementarily are to be explored in a more systematic way.

[3] The combined use of analytic and pragmatic criteria is pursued consciously. I don't think they always have to be interpreted as antagonistic approaches and I encourage the analytic study of this epistemological synergy.

Photo by Faisca

jueves, 1 de mayo de 2008

Avatares de la Sociedad Mediática


En un mundo donde la premisa materialista -la conciencia precedida por la producción- es desafiada por la efectividad de los mecanismos mediáticos, el intervenir conciencias en vez de intervenir la producción se convierte en una estrategia tentativa, vista desde la economía de la acción. Ciertamente, los movimientos socialistas materialistas se han enfrentado al dilema de apropiarse de la estrategia mediática, vulnerando así, sus premisas ideológicas originales. El intelectual socialista, desembarazado de las tareas de mantener el régimen ha denunciado esta contradicción. Pero visto desde la empresa política de un régimen centralizado, el recurso mediático es imprescindible. Creo que este conflicto es irreconciliable bajo un modelo de movilización socialista centralizada; solo un modelo descentralizado puede conciliar la producción con la conciencia. Pero no debemos huir a lo mediático, a mi parecer es un fenómeno persistente, aun bajo modelos de descentralización relativa, no solo por la evidencia histórica, pero por argumentos funcionales [1]. Desde esta perspectiva se hace imperativo un análisis más detallado de lo mediático. La acción mediática, ciertamente guarda relación con la producción, y en parte codifica los antagonismos presentes en ella, sin embargo, es importante considerar la posibilidad de que el espacio mediático introduzca sus propias fuerzas, las cuales, a menudo no guardan correlación directa con las condiciones de producción. Estas fuerzas deben ser analizadas en su relación con la producción; no ser descartadas por el simple hecho de que su articulación no sea evidente. Sin embargo, no debemos ser completamente condescendientes con el espacio mediático y argumentativo, pues conocemos bien las consecuencias del solipsismo en la supervivencia. En últimas, la dicotomía: lenguaje y producción, es un artificio puramente retórico; no son más que espacios diferentes de producción. La configuración de esta dicotomía retórica surge en la medida en que la correlación entre ambos espacios sea reconocida concientemente como de naturaleza simbólica por parte de sus usuarios. Esto revela una disputa latente por la fijación significante-significado. Esta dinámica quizá podría entenderse como el frente de lucha en el cual se libra la apropiación del mundo externo (como otredad desarticulada) por parte de la conciencia, siendo su avatar la ambivalencia y la ambigüedad semántica.
[1] ''Tras los límites de la descentralización'' ( I y II )
Adicionar link a Entradas donde se encuentre reflexión sobre sociedad mediática como estadio neurogénico del movimiento.
Illustration by H.R. Giger